Su trayectoria destaca por fortalecer el diálogo, las relaciones laborales y el avance hacia una minería más inclusiva.


En el marco de la conmemoración de los 10 años de la Mesa Mujer y Minería, se reconoció la trayectoria y liderazgo de seis mujeres pioneras de la minería chilena, entre ellas Claudia Orellana, ingeniera en construcción y vicepresidenta de la Federación de Sindicatos de Trabajadores de Antofagasta Minerals (Fesam).
Con más de 20 años de experiencia en minería, Orellana conoce la industria desde dentro y desde siempre. Nacida y criada en Rancagua, su vínculo con el rubro comenzó mucho antes de su formación como ingeniera civil en minas, marcada por una historia familiar ligada a este sector productivo.
“Crecí rodeada de minería: mis papás, abuelos y tíos trabajaron en esto. Siempre lo vi como un mundo dinámico, exigente y con muchas oportunidades, y eso influyó en mi decisión de ingresar”, señala Claudia, quien hoy se desempeña como vicepresidenta de la Fesam.
Liderar desde otra perspectiva
Su liderazgo lo ha construido desde una mirada humana. En un sector históricamente masculinizado. “Preocuparse por el otro y conocer a las personas marca la diferencia. Son acciones simples, pero que incluso pueden salvar vidas”, afirma, reconociendo que ese enfoque define su sello como dirigenta.
“Medidas como la conciliación familiar, el teletrabajo o la ley de 40 horas han sido clave para que las mujeres puedan avanzar en lo laboral. Muchas de nosotras cumplimos una doble jornada, como trabajadoras y cuidadoras, y estas políticas permiten un mejor desarrollo tanto personal como profesional”, explica. A su juicio, estos avances no son casuales, sino el resultado de procesos de diálogo sostenidos en el tiempo.
Convertirse en la primera mujer vicepresidenta de una federación minera fue un hito relevante en su carrera y también un desafío colectivo. “Es un orgullo ser vicepresidenta de esta federación y agradezco la confianza de los equipos y socios de Centinela, Zaldívar y Los Pelambres”, señala.
Entre los principales hitos de su gestión, destaca la reactivación de conversaciones con Antofagasta Minerals. “Conformamos mesas de trabajo, comisiones como el Sistema de Gestión del Desempeño (SGD) y avanzamos en conversaciones sobre equidad de género y relaciones laborales. Fue un trabajo mancomunado entre la Compañía y los sindicatos”.
Desafíos en inclusión
Mirando hacia el futuro, la ingeniera señala que uno de los principales desafíos para avanzar en la inclusión de mujeres en minería es terminar de derribar los sesgos culturales. “El foco debe estar en las competencias y no en el género; las personas que ocupen los cargos deben ser las mejores”, afirma, enfatizando que el desafío es avanzar hacia un escenario donde sea la mejor persona quien asuma un rol, sin distinciones.

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