La infraestructura mejora la disponibilidad de equipos en mina, ampliando la capacidad para la expansión de Centinela.


En línea con el crecimiento de la operación, la gerencia de Abastecimiento incorporó una nueva lubricantera de grasa, buscando ampliar el suministro de lubricantes, aumentar la capacidad de atención y mejorar la eficiencia en el soporte a los equipos en terreno. Ello como parte de un plan de mejora continua orientado a robustecer el servicio y responder a los desafíos operacionales.
Así lo destacó el especialista de Logística de Abastecimiento y administrador de contrato de combustible y lubricantes, Sixto Díaz. «El nuevo equipo viene a reforzar nuestra capacidad de abastecimiento y se suma a otras iniciativas que estamos desarrollando para mejorar los servicios asociados. Son proyectos que buscan entregar un soporte más eficiente y confiable para la operación».
Autonomía y eficiencia
La nueva unidad, instalada en el rajo Esperanza, cuenta con cuatro bombas de mayor flujo, lo que permite realizar suministros simultáneos y reducir significativamente los tiempos de relleno de los camiones lubricadores, mejorando la continuidad del servicio en mina. Este fortalecimiento forma parte de la preparación de los equipos para los futuros requerimientos operacionales de la Compañía.
Al respecto, el administrador de contrato de la empresa ESM, Mauro Castillo, explicó que las mejoras impactan directamente en la disponibilidad de equipos y su capacidad de respuesta. «Hoy podemos realizar abastecimientos simultáneos y reducir considerablemente los tiempos de carga, que antes fluctuaban entre 25 y 30 minutos, con una disminución cercana al 50%. Esto se traduce en una mayor disponibilidad de los camiones lubricadores y en una operación más eficiente», puntualizó.
Próximamente, se incorporarán dos nuevas lubricanteras en el Rajo Desarrollo Encuentro Sulfuros, y la flota de camiones lubricadores aumentará a seis equipos, fortaleciendo aún más la capacidad operativa del sistema.

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