La superintendencia de Servicios Mina habilitó el sistema que cambia la forma de operar el equipo en tareas críticas.


Tras tres años al mando de un bulldozer, el operador Enrique Ramírez ahora puede dirigir sus movimientos desde fuera de la cabina; con un control remoto y la máquina dentro de su campo de visión. Tal como él serán ocho operadores los que utilizarán una tecnología que permite controlar la máquina a una distancia máxima de 400 metros, una nueva modalidad de trabajo que impulsó la Superintendencia de Servicios Mina para fortalecer la seguridad.
“El principal beneficio de esta tecnología es fortalecer la seguridad de nuestros operadores, reduciendo su exposición a riesgos y mejorando significativamente sus condiciones ergonómicas. Este avance representa un paso importante hacia una operación más segura, eficiente e innovadora, poniendo siempre la seguridad de las personas en el centro de nuestras decisiones”, explicó la ingeniera senior de Servicios Mina, Alynson Uribe, quien detalló que el equipo es operado de forma remota, desde una ubicación segura y con línea de vista directa al equipo, manteniendo el control de sus movimientos y la supervisión del entorno operacional. Aquello reduce la exposición en actividades críticas, particularmente respecto a condiciones geotécnicas, impacto de golpes, vibraciones y ruido.
Trabajo colaborativo
La habilitación tomó cerca de tres meses e incluyó la preparación de procedimientos, la definición de controles y la capacitación del personal. Servicios Mina contó con el apoyo de Excelencia Operacional, Autonomía, Mantenimiento y Finning, entre otras áreas. Hoy ocho operadores de los rajos Esperanza y Esperanza Sur tienen la autorización y certificación para utilizar el sistema.
La jefa de turno Mina, Sofía Pulgar, participó en la elaboración del procedimiento junto con profesionales de Servicios Mina; Autonomía; Carguío y Transporte; y Seguridad y Salud Ocupacional, destacando un trabajo conjunto para incorporar la modalidad a las labores habituales. “El control más importante es la distancia de seguridad entre el equipo y el operador que maneja el control remoto en terreno, junto con trabajar en un área segregada del resto de la operación”, detalló Pulgar.
La experiencia remota
Para Enrique Ramírez, quien hace nueve años integra la Compañía, conocer la máquina facilitó el aprendizaje y adaptación. Durante una jornada de preparación, practicó el uso del dispositivo con un instructor. “Como uno opera el equipo hace tiempo, era traspasar los mandos desde el bulldozer al control remoto”, comentó. Entre los cambios que más destaca es la perspectiva que obtiene desde su nueva ubicación: “Tengo visión completa de la hoja, algo que no tengo dentro de la cabina”.
El protocolo contempla el uso de los elementos de protección personal y las condiciones de ingreso a sectores con transporte autónomo. El equipo puede trabajar en los rajos Tesoro, Esperanza, Esperanza Sur y Encuentro Sulfuros, desarrollando siempre sus labores dentro de un área segregada.

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