Con 20 años, su incorporación refleja cómo las competencias femeninas siguen ganando terreno en la industria minera.


Selena Veas creció en Michilla, en una familia de seis hermanos encabezada por el esfuerzo de su padre, buzo mariscador, y la dedicación de su madre en el cuidado del hogar. Gracias a las becas entregadas por Minera Centinela, realizó sus estudios secundarios en Mejillones y técnicos en Antofagasta. Luego de su práctica en el Muelle, se quedó trabajando como técnica mecánica, demostrando que el talento local y femenino se abre camino con dedicación y oportunidades.
“Me sentí muy emocionada. No lo podía creer, fue como un sueño, algo que nunca pensé que iba a pasar. En ese momento me di cuenta de mis logros y también del esfuerzo de mis papás, que siempre me apoyaron y me entregaron las herramientas para estar aquí”, comentó Selena.
Rompiendo barreras
Aunque el trabajo en el muelle exige esfuerzo físico y técnico, Selena asegura que nunca ha visto su género como una barrera. Su historia refleja cómo la constancia y el estudio permiten romper estereotipos y abrir nuevas oportunidades para las mujeres en la industria minera y portuaria.
El supervisor mecánico de Muelle, Juan Segovia, aseguró que para el equipo es clave acompañarla en este proceso. “Nuestra mayor satisfacción es entregarle todos los conocimientos necesarios para que siga adquiriendo experiencia y desarrollándose profesionalmente. Además, su llegada aporta una mirada distinta, en un equipo que históricamente ha estado conformado solo por hombres. Por eso, incorporar la perspectiva femenina sin duda nos enriquece y fortalece como grupo”.
En esa misma línea, el buen ambiente laboral del Muelle facilita la incorporación y el desarrollo de Selena, así como de otras mujeres profesionales que hoy integran el área. El trabajo colaborativo, el respeto y el compañerismo crean un espacio donde pueden crecer y proyectarse. Como equipo, además, se están preparando para la incorporación de más talento femenino de la región, fortaleciendo así una cultura cada vez más diversa e inclusiva.
Selena afirmó que se sintió muy acogida y protegida por su equipo. “Si hay cosas que no entiendo, ellos se esfuerzan por explicarme y ayudarme. Gracias a eso he podido aprender mucho y seguir creciendo”.
Orgullo del equipo
Sus compañeros destacan su compromiso y disposición. “Para nosotros ha sido un gran aporte incorporar una mujer, la primera mecánica. Estamos orgullosos de ella por sus logros y seguiremos apoyándola en todo lo que ella se proponga”, dijo el mecánico y colega, Freddy Escobar.
La historia de Selena representa que el talento femenino local tiene espacio para crecer en Minera Centinela. Desde el Muelle, su ejemplo marca un precedente para las nuevas generaciones de Michilla.

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