En una ceremonia en faena destacaron los avances del Programa de Aprendices Comunitarios de Sierra Gorda.


Érika Vergara es una de las 14 personas que integran el Programa de Aprendices Comunitarios de Sierra Gorda 2023, una iniciativa de Minera Centinela que apunta al corazón de nuestro propósito de ser un gran lugar para crecer y desarrollar minería para un futuro mejor: trabajar junto a nuestras vecinas y vecinos para empujar el talento, brindar oportunidades y alentar la empleabilidad local.
“Me siento orgullosa, porque pasé de ser dueña de casa y cuidar hijos a estar ahora en la minería. Tengo mi platita, no dependo de otras personas y es algo que me hizo ser independiente. Me siento empoderada, he aprendido a conocerme y convencerme de que sí lo podía lograr”, relata Érika, quien hasta antes de ingresar al programa era dueña de casa y hoy es aprendiz de operadora Planta Concentradora.
Historias como las de Erika se multiplicaron en la ceremonia de bienvenida del programa realizada en la Sala Chacabuco, en la que las nueve mujeres y cinco hombres que integran esta generación recibieron el casco amarillo que los identifica como aprendices.
“Siento varias emociones, el proceso ha sido bastante largo, harto terreno y con hartos estudios teóricos. Esta es una gran oportunidad porque vinimos aquí sin experiencia en minería y logramos aprender mucho”, comentó Milovank Robles, aprendiz de operador Planta Concentradora.
La ceremonia estuvo encabezada por el Gerente General, Carlos Espinoza, y contó con la participación de la alcaldesa de Sierra Gorda, Débora Paredes; de Katherine Lorca, presidenta de la Junta de Vecinos N°3 y representante de la Comisión de Empleabilidad Sierra Gorda; de Claudio Echeverría, coordinador del equipo Buenos Vecinos de Sierra Gorda; además de familiares de las y los aprendices.
“Estamos muy orgullosos y satisfechos con todo lo que implica el Programa de Aprendices Comunitarios, el que fue diseñado a medida de Minera Centinela para privilegiar a sus vecinas y vecinos más cercanos, con el firme compromiso de ser un aporte a la empleabilidad en la zona, además, por supuesto, de ser un aporte fundamental para nuestra continuidad operacional, productividad y competitividad”, dijo el ejecutivo.
La alcaldesa Débora Paredes manifestó, por su parte, estar “feliz por nuestros vecinos y vecinas que son parte del programa, para que ellos se desarrollen en lo personal y, sobre todo, en el tema profesional. Esto es un precedente importante para los que vienen más adelante, por eso quiero agradecer a Minera Centinela por habernos escuchado y esperamos que siga este compromiso con las comunidades”.
La presencia de familiares de las y los aprendices contribuyó a generar un ambiente de alegría y orgullo, ya que han sido testigo del esfuerzo y las retribuciones alcanzadas por sus hijos, hijas y parejas.
Estela Ramos, madre de Valeria Araya, aprendiz de operadora planta, mencionó que está “contenta y orgullosa por ‘mi pequeña minera’, que esté aquí en Centinela. Nosotros como familia vivimos en este territorio, en lo que era Tesoro, cuando recién se inició, por eso es doble emoción estar en faena. Agradecer por esta oportunidad a los jóvenes”.
La gerenta de Personas y Organización (i), Roxana Velásquez, sostuvo que “este programa ha sido un vivo ejemplo de que podemos hacer las cosas diferentes y buscar alternativas que permitan disponibilizar oportunidades de empleabilidad local en base a las necesidades operacionales. El desarrollo de personas es uno de nuestros ejes estratégicos, que nos marcan la ruta para generar mayor movilidad interna en base a nuestro crecimiento. Centinela es un gran lugar para crecer y seguiremos por este mismo camino”.

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